El Colegio recuerda que la higiene de manos necesita agua, jabón, tiempo, accesibilidad y hábitos sostenidos en hogares, escuelas y centros sanitarios.
Lema plurianual de la Global Handwashing Partnership: «Be a Handwashing Hero!» («¡Sé un héroe o una heroína del lavado de manos!»). En el ámbito sanitario, cada profesional convierte este mensaje en seguridad real mediante una higiene de manos correcta en el momento adecuado.
Las manos forman parte de casi todo lo que hacemos: preparar alimentos, cuidar una herida, acompañar a un niño, ayudar a una persona dependiente o tocar superficies compartidas. Por esa misma razón, pueden facilitar la transmisión de microorganismos. El Día Mundial del Lavado de Manos recuerda que una medida cotidiana, correctamente realizada, ayuda a prevenir infecciones y proteger a la comunidad.
No basta con mojarse las manos unos segundos. Es necesario utilizar agua y jabón, frotar palmas, dorsos, espacios entre los dedos, uñas y muñecas, aclarar y secar bien. Debe prestarse especial atención antes de cocinar o comer, después de usar el baño, toser, estornudar, manipular residuos o atender a una persona enferma. En ausencia de suciedad visible y cuando esté indicado, las soluciones hidroalcohólicas son una alternativa útil en el ámbito sanitario.
Las enfermeras enseñan esta técnica a pacientes, familias, escolares, profesionales y personas cuidadoras. Sin embargo, la responsabilidad no puede recaer solo en la conducta individual. Los centros educativos, sanitarios, sociosanitarios y laborales deben disponer de puntos de lavado accesibles, jabón, sistemas adecuados de secado y mantenimiento. Pedir higiene de manos sin garantizar los medios necesarios convierte una recomendación básica en una obligación imposible de cumplir.
En los servicios sanitarios, la higiene de manos protege tanto a las personas atendidas como a los profesionales. Debe integrarse en una cultura de seguridad que incluya formación, observación, retroalimentación y disponibilidad de productos en el lugar de atención. El uso de guantes no sustituye el lavado ni la fricción hidroalcohólica cuando están indicados.
El Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife anima a convertir este gesto en un hábito compartido y no en una práctica vinculada únicamente a situaciones de alarma. Unas manos limpias no son un detalle: son una barrera de protección que comienza en lo cotidiano y se sostiene con educación y recursos.
Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife















