La salud mental necesita cuidados accesibles, continuos y libres de prejuicios

En el Día Mundial de la Salud Mental, el Colegio reivindica una atención comunitaria que escuche a las personas y sostenga también a sus familias y profesionales. «Escuchemos a las personas con experiencia vivida: voces reales, cambio real»

No hay salud completa sin salud mental. El sufrimiento emocional puede afectar a cualquier persona y presentarse de formas muy distintas: ansiedad, aislamiento, insomnio, consumo problemático de sustancias, depresión, crisis graves o dificultades para mantener la vida cotidiana. En este día, el Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife recuerda que pedir ayuda no debe depender de la capacidad económica, del lugar de residencia ni de saber moverse por un sistema complejo.

La atención adecuada no comienza únicamente cuando aparece una crisis. Empieza en la prevención, en los entornos educativos, laborales y comunitarios, y continúa con una detección temprana y una respuesta proporcionada. Escuchar sin juzgar, explicar los tratamientos, respetar las decisiones y evitar medidas coercitivas siempre que existan alternativas seguras son elementos esenciales de una práctica basada en derechos.

Las enfermeras de salud mental y el conjunto de la profesión mantienen una relación continuada con las personas y sus familias. Valoran necesidades clínicas y sociales, administran y supervisan tratamientos, trabajan habilidades para la vida diaria, acompañan procesos de recuperación, detectan riesgos y coordinan recursos. Su presencia en la comunidad ayuda a reducir ingresos evitables y a sostener a quienes atraviesan situaciones de gran vulnerabilidad.

El Colegio también llama la atención sobre la salud mental de los propios profesionales sanitarios. La exposición continuada al sufrimiento, la sobrecarga y la falta de descanso no pueden abordarse únicamente con recomendaciones individuales. Se necesitan organizaciones que prevengan riesgos psicosociales, ofrezcan apoyo confidencial y permitan pedir ayuda sin miedo a ser señalado.

Conmemorar este día exige pasar de los mensajes generales a compromisos concretos: tiempos de atención suficientes, equipos multidisciplinares estables, continuidad asistencial y participación de las personas con experiencia propia. Hablar de salud mental es importante; garantizar cuidados dignos y oportunos lo es todavía más.