La Enfermería da un paso histórico hacia el reconocimiento de la especialidad de Críticos, Urgencias y Emergencias

El Colegio de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife destaca que el inicio de su tramitación abre una nueva etapa para el desarrollo profesional y la seguridad de los pacientes, con especial relevancia para la realidad sanitaria de Canarias.

Santa Cruz de Tenerife, 26 de octubre de 2026. La Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud ha acordado iniciar la tramitación de la especialidad de Enfermería de Críticos, Urgencias y Emergencias. El Ilustre Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife considera que esta decisión supone un avance significativo hacia el reconocimiento de las competencias que miles de profesionales ejercen cada día en los entornos asistenciales de mayor complejidad.

El acuerdo, anunciado este lunes por el Ministerio de Sanidad, responde a una propuesta presentada por la Sociedad Española de Enfermería Intensiva y Unidades Coronarias (SEEIUC) y la Sociedad Española de Enfermería de Urgencias y Emergencias (SEEUE). La iniciativa plantea una formación común para la atención a pacientes críticos, las urgencias hospitalarias y las emergencias extrahospitalarias.

Para la presidenta del Colegio, Natalia Rodríguez Novo, que también es vicepresidenta primera del Consejo General de Enfermería, el alcance de esta decisión trasciende el reconocimiento de una trayectoria profesional: «No estamos hablando de crear competencias que antes no existían, sino de reconocer una realidad asistencial que nuestras enfermeras llevan décadas sosteniendo con formación, experiencia y una enorme responsabilidad. La especialización es una garantía para los profesionales, pero, por encima de todo, es una garantía para los pacientes».

La propuesta contempla un programa de dos años de formación mediante el sistema de residencia, con rotaciones clínicas tuteladas en cuidados intensivos, urgencias hospitalarias, unidades móviles y centros de coordinación sanitaria. Combinaría práctica asistencial, formación teórica, simulación clínica y evaluación continuada de competencias.

El objetivo es establecer una preparación reglada y homogénea que refuerce capacidades como la detección del deterioro clínico, la aplicación de medidas de soporte vital, la atención en incidentes con múltiples víctimas y la coordinación de traslados. Junto a estas destrezas técnicas, la propuesta también incorpora la comunicación, el trabajo en equipo y el acompañamiento a pacientes y familias en situaciones de especial vulnerabilidad.

La institución colegial subraya que el futuro desarrollo de esta especialidad tiene una dimensión particular en el archipiélago. La insularidad, la dispersión territorial y la necesidad de coordinar recursos hospitalarios y extrahospitalarios, incluidos los traslados entre islas, hacen especialmente importante contar con profesionales preparados para responder en situaciones de riesgo vital.

«En un territorio fragmentado como Canarias, donde una emergencia puede requerir la intervención coordinada de distintos dispositivos y el traslado de pacientes entre islas, contar con profesionales altamente especializados adquiere una importancia extraordinaria. La calidad de la atención no puede depender del lugar en el que se produzca una situación crítica», señala Rodríguez Novo.

El Colegio recuerda que la puesta en marcha de una futura especialidad deberá tener en cuenta a quienes ya prestan cuidados en estos servicios y han adquirido competencias a través de años de ejercicio, formación continuada y experiencia clínica. Considera importante que el desarrollo normativo valore esta realidad, sin anticipar vías de acceso o procedimientos de reconocimiento que todavía no se han establecido.

La corporación insiste asimismo en que el acuerdo conocido hoy es el comienzo de un procedimiento y no la creación definitiva de la especialidad. Quedan por delante las etapas normativas y organizativas necesarias para convertir la propuesta en una realidad efectiva.

Avanzar en ese camino, concluye el Colegio, permitirá reconocer el valor de los cuidados enfermeros allí donde una valoración rápida, una intervención precisa y una atención humana pueden marcar una diferencia decisiva para las personas.