- El Colegio de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife pone en valor los cuidados enfermeros en la vida de las personas trasplantadas
- En el Día Mundial del Paciente Trasplantado, El Colegio de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife reconoce la fortaleza de las personas trasplantadas, el valor de las familias donantes y el trabajo de los equipos sanitarios que hacen posible una nueva oportunidad de vida.
Santa Cruz de Tenerife, 6 de junio. — El Colegio de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife se suma a la conmemoración del Día Mundial del Paciente Trasplantado, una fecha destinada a visibilizar la realidad de quienes han recibido un trasplante y a recordar que, tras cada intervención, comienza una nueva etapa vital que requiere cuidados, seguimiento y acompañamiento.
El trasplante representa uno de los mayores avances de la medicina moderna, pero no finaliza en el acto quirúrgico. La persona trasplantada necesita educación sanitaria, vigilancia clínica, control de la medicación inmunosupresora, prevención de infecciones, promoción de hábitos saludables, apoyo emocional y seguimiento continuado.
En todos estos ámbitos, la enfermería tiene un papel decisivo. Las enfermeras y enfermeros acompañan a la persona trasplantada y a su familia en un proceso que combina complejidad clínica, adaptación personal y cambios importantes en la vida cotidiana. Su labor contribuye a mejorar la adherencia terapéutica, detectar signos de alarma, prevenir complicaciones y favorecer la autonomía del paciente.
El Colegio quiere reconocer también el valor de las familias donantes, cuya generosidad permite que muchas personas puedan recuperar tiempo, esperanza y calidad de vida. Sin donación no hay trasplante, y sin cuidados continuados no hay recuperación plena.
Desde El Colegio de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife se reivindica la necesidad de seguir fortaleciendo los programas de donación y trasplante, así como de garantizar recursos suficientes para el seguimiento y cuidado de las personas trasplantadas.
Cada paciente trasplantado recuerda que la solidaridad salva vidas y que los cuidados sostienen esa nueva oportunidad.















