- El Colegio de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife defiende una atención sanitaria digna, segura y sin discriminación para las personas refugiadas
- En el Día Mundial de los Refugiados, El Colegio de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife recuerda que toda persona que huye de la guerra, la persecución o la violencia conserva intacto su derecho a la salud y a recibir cuidados con dignidad.
Santa Cruz de Tenerife, 20 de junio. — El Colegio de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife se suma al Día Mundial de los Refugiados, una jornada promovida por Naciones Unidas para visibilizar la situación de las personas refugiadas en el mundo y los esfuerzos necesarios para proteger sus derechos.
Las personas refugiadas se ven obligadas a abandonar sus hogares por conflictos, persecuciones, violencia o vulneraciones graves de derechos humanos. ACNUR recuerda que esta fecha rinde homenaje a quienes han tenido que huir para salvar su vida y reconstruirla lejos de su lugar de origen.
Canarias conoce de cerca la realidad de la movilidad humana y de las situaciones de especial vulnerabilidad asociadas a los procesos migratorios. Detrás de cada persona hay una historia, una pérdida, una necesidad de protección y un derecho a ser atendida sin prejuicios.
La enfermería cumple una función esencial en la primera acogida, la valoración sanitaria, la atención a la infancia, la salud mental, la identificación de situaciones de vulnerabilidad, la educación sanitaria y el acompañamiento humano.
Desde El Colegio de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife se defiende una atención basada en los derechos humanos, la equidad y la dignidad. El cuidado no puede depender del origen, del idioma, de la situación administrativa ni de las circunstancias que obligaron a una persona a huir.
Cuidar a quien ha perdido casi todo es también defender la humanidad del sistema sanitario.















