El Colegio de Enfermeros de Tenerife conmemora el Día Internacional de la Sordera

Sensibilización y compromiso con la inclusión

El Colegio Oficial de Enfermeros de Tenerife se une a la conmemoración del Día Internacional de la Sordera, una jornada que persigue visibilizar la realidad de las personas con pérdida auditiva y recordar la necesidad de avanzar en la eliminación de las barreras sociales, educativas y sanitarias que todavía persisten.

La sordera y la pérdida de audición no son solo cuestiones clínicas, sino realidades que condicionan la vida diaria, la comunicación, la participación social y el acceso a servicios básicos. Se estima que millones de personas en el mundo viven con pérdida auditiva en distintos grados, y que en muchos casos el diagnóstico llega tarde, afectando especialmente a la infancia, donde puede repercutir en el desarrollo del lenguaje y en la integración escolar.

El papel de la enfermería en la atención a personas sordas

Los profesionales de enfermería son esenciales en la atención a este colectivo. Desde las pruebas de cribado neonatal, pasando por el acompañamiento en la adaptación a dispositivos como audífonos o implantes cocleares, hasta la orientación a las familias y pacientes adultos, la enfermería cumple una función integral que abarca prevención, cuidados y educación sanitaria.

El contacto directo y constante con los pacientes convierte a la enfermería en un agente de inclusión. La capacidad de escuchar, adaptarse y utilizar recursos comunicativos alternativos, como la lengua de signos o los sistemas de lectura labial, contribuye a mejorar la confianza y garantizar un cuidado seguro y digno.

Retos pendientes en el ámbito sanitario

Uno de los mayores retos es la accesibilidad a los servicios de salud. La ausencia de intérpretes de lengua de signos o de materiales adaptados puede generar situaciones de incomunicación con graves consecuencias: diagnósticos tardíos, falta de adherencia terapéutica o incomprensión de las indicaciones médicas.

Desde el Colegio de Enfermeros de Tenerife se hace un llamamiento a reforzar la formación en accesibilidad comunicativa y a implementar protocolos que faciliten la atención sanitaria a las personas sordas, eliminando inequidades y favoreciendo la calidad asistencial.

Una cuestión de derechos y equidad

El acceso a la salud en igualdad de condiciones es un derecho universal. Reconocer la diversidad funcional auditiva implica no solo sensibilizar a los profesionales, sino también adaptar la organización de los servicios. En este sentido, la enfermería se posiciona como garante de los derechos de los pacientes, velando porque todas las personas, independientemente de sus capacidades, tengan acceso a cuidados de calidad.

Declaraciones institucionales

“El compromiso de la enfermería con las personas sordas va más allá de lo clínico: se trata de asegurar que ninguna persona quede excluida del sistema sanitario por falta de accesibilidad”, subraya el Colegio.

Conclusión

El Día Internacional de la Sordera recuerda que la inclusión y la equidad son pilares de una sociedad justa. La enfermería tinerfeña reafirma su compromiso con la sensibilización, la formación y la humanización de los cuidados, convencida de que solo con un sistema accesible se garantiza el derecho a la salud para todos.