DÍA MUNDIAL DE LA ENDOMETRIOSIS: EL IMPACTO DEL DOLOR CRÓNICO EN LA VIDA DE MILES DE MUJERES CANARIAS

Con motivo del Día Mundial de la Endometriosis, que se conmemora cada 14 de marzo, el Ilustre Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife pone el foco en el profundo impacto que esta enfermedad crónica tiene en la calidad de vida de las mujeres y en su dimensión sanitaria, social y laboral.

La endometriosis afecta aproximadamente a una de cada diez mujeres en edad reproductiva. Extrapolando esta cifra a la población femenina de Canarias, se estima que más de 26.000 mujeres podrían convivir con esta patología en el archipiélago. Se trata de una enfermedad inflamatoria crónica caracterizada por la presencia de tejido endometrial fuera del útero, que provoca dolor crónico, dismenorrea incapacitante, dolor pélvico persistente, fatiga e incluso infertilidad.

El dolor asociado a la endometriosis no es un síntoma ocasional, sino que en muchos casos se convierte en un dolor persistente que condiciona la vida diaria. Este dolor crónico puede afectar al descanso, a la actividad física, a la vida sexual y a las relaciones personales. Además, se asocia con mayor riesgo de ansiedad y depresión, lo que evidencia que no se trata únicamente de una patología ginecológica, sino de un problema de salud pública.

El impacto socioeconómico es significativo. Muchas mujeres ven limitada su capacidad laboral debido a episodios de dolor intenso que obligan a ausencias reiteradas o incluso a situaciones de incapacidad temporal. La pérdida de productividad, la reducción de ingresos y el desgaste emocional generan una carga añadida que afecta tanto a las pacientes como a sus familias.

Uno de los principales retos continúa siendo el retraso diagnóstico, que puede oscilar entre siete y diez años. Durante ese tiempo, muchas mujeres normalizan el dolor o no encuentran respuestas claras. El Colegio Oficial de Enfermeros y Enfermeras de Santa Cruz de Tenerife recuerda que el dolor menstrual incapacitante no debe considerarse normal y requiere valoración clínica especializada. En este contexto, las enfermeras y matronas desempeñan un papel esencial en la detección precoz, la educación sanitaria y el acompañamiento continuado. Desde Atención Primaria y consultas de salud sexual y reproductiva, estas profesionales contribuyen a identificar signos de alerta, orientar sobre recursos asistenciales y ofrecer apoyo emocional basado en evidencia científica.